La Mamoplastia de aumento se realiza mediante la inclusión de una prótesis de gel de silicona de alta cohesividad en el espacio subglandular o submuscular con el objetivo de dar mayor volumen y algunas veces corregir algún grado de flacidez en la mama. (La flacidez leve se puede corregir con inclusión de prótesis) pues cuando hay un exceso grande de piel, además de la inclusión de la prótesis hay que retirarlo. La prótesis se introduce por vía transareolar (incisión alrededor de la areola), o por vía axilar (por una incisión en el pliegue de la axila) y eventualmente por una incisión en el surco de la mama. La ubicación de la prótesis puede ser entre la glándula y el músculo ó por debajo del músculo para que no se haga tan notorio el borde superior del implante, sin embargo en pacientes muy delgados es posible que en el área inferior e interna se haga evidente el borde de la prótesis porque el músculo no alcanza a cubrir estas áreas. En algunos casos se podrán sentir los repliegues naturales del implante, los cuáles sin ser notorios pueden ser perceptibles al tacto. Al colocar la prótesis por debajo del músculo puede generarse más dolor en el post operatorio inmediato y generar desplazamientos momentáneos de la prótesis cuando haya contracciones fuertes del músculo.
Otro de los efectos indeseables es que en algunas pacientes después de la colocación de los implantes se vean dilataciones venosas, ya que el aumento de tamaño produce una vasodilatación que se manifiesta de esta manera.
Respecto a los tipos de prótesis usamos todas las prótesis que existen en el mercado; solo usamos las de gama alta y que cumplan con todas las exigencias del mercado, prótesis nuevas desde las chinas, hasta las americanas y holandesas.
La Duración de los implantes según los fabricantes es de 10 a 15 años pero en la práctica se ven implantes de duración indefinida.
Por eso el paciente debe interrogar al cirujano plástico sobre la cicatriz y las ventajas de cada una de las vías de inclusión; también debe discutirse el tamaño de la prótesis, pues el objetivo es alcanzar un resultado armónico sin hacer evidente que es secundario a cirugía plástica. Así se consigue el mejor resultado sin hacerlo tan obvio. El paciente debe tener claro la talla que desea usar de brassier (tamaño que quiere en su mama) y la forma en que desea el surco de la mama: muy redondas dada por la prótesis de perfil muy alto, ó mamas de aspecto mas natural cuando se colocan prótesis de perfiles más bajos. Entre mas redonda sea la prótesis mas notorio va a ser el resultado artificial y mayor va a ser la distancia entre las dos mamas quedando más separados. Excesos de piel moderados a severos producen caídas o descolgamiento de la mama y para corregirlos hay que retirar este exceso de piel dejando cicatrices de diferente forma siguiendo la técnica utilizada. El paciente debe definir bien con el cirujano plástico la forma y extensión de la cicatriz. Pues no siempre las cicatrices pequeñas son las que mejor resultado dan en cuanto a la forma de la mama.
El procedimiento tiene una duración que varia de 2 a 3 horas dependiendo de la técnica utilizada; generalmente se realiza con anestesia peridural en la cual el paciente esta consciente pero sedado (semejante a la raquídea pero más superficial sin llegar al canal medular) o con anestesia general, para definir esa parte se realizará una evaluación preanestesica, en la cuál el paciente se reunirá con el anestesiólogo y allí se le explicará en detalle el tipo de anestesia que más le conviene. Siempre la anestesia será administrada por un anestesiólogo el cual acompaña al paciente durante toda la cirugía y recuperación. Las incisiones quedan con puntos de suturas y cubiertas por cintas. En aproximadamente 1 a 2 semanas se retiran los puntos y la cicatrización de las heridas se alcanzan en un periodo de 3 a 6 meses en el cual quedan casi imperceptibles siempre y cuando no se expongan al sol.